sábado, 26 de julio de 2014

Sueño 7: De pueblo en pueblo con "Agrotour".

Un sueño bastante extraño. Fecha del sueño: noche del 25/07/2014.

Lo que relataré a continuación no es todo lo que soñé esa noche, sino solo una parte. De lo anterior solo recuerdo partes sueltas y no muy coherentes (parecido al típico sueño en el que vas desnudo por la calle).
Era una noche cerrada, con un poco de niebla y una brillante luna iluminaba el suelo. Un grupo de amigos y yo salíamos de fiesta y fuimos a parar a un pueblo (no sé el nombre). Llegamos en un tranvía al que nosotros llamábamos metro, como el de Madrid, solo que este no era subterráneo (al menos no en este tramo). El pueblo estaba a 4 o 5 minutos andando desde la parada del tranvía.
El pueblo en cuestión era más bien un poblado de la Edad Media, con tabernas y comercios en la calle- si alguno ha visto o jugado al Skyrim, el escenario es muy parecido. Aquella noche había mucha fiesta y muchos jóvenes como nosotros. Aunque era como una aldea de hace siglos, la gente era moderna y todos teníamos smartphones con whatsapp y demás.
En un momento determinado, dijimos de irnos y comenzamos a marcharnos. Un amigo propuso ir a otro pueblo llamado “San José”.
-¿San José de la Montaña o San José de la Vega?- pregunté yo, refiriéndome a dos pueblos de Murcia que conocía bien.
-No, no... San José Digital- respondió mi amigo.
-¿San José Digital?¿Y eso dónde está? Es la primera vez que oigo ese nombre.
Sin tener mucha idea de dónde estaba aquel pueblo, mi amigo lo buscó en Google Maps sin demasiado éxito. Así que decidimos preguntarle a la gente que había por allí, que eran muchos.
Nos acercamos a un grupo de rusos que hablaban español, entre los cuales reconocí a alguno de cuando viajé a Rusia (en la vida real). Estaban sentados en una mesa grande bebiendo cerveza y hablando entre ellos. Un amigo le preguntó si sabía dónde estaba el pueblo. El ruso le reconoció de haberlo visto antes y le dijo “¿Tú eres el de los bloques?”, haciendo un gesto que sugería alguna acción que hizo mi amigo que requería de mucha fuerza. Este asintió pero sin mucho entusiasmo. Tras un rato charlando no obtuvimos información sobre lo que queríamos y seguimos el camino.
A la salida del pueblo nos encontramos con un grupo de excursionistas (sí, a esas horas) con mochilas que también iban buscando un lugar. Entre ellos había un par de chicas con las que no dudé en empezar a hablar. Eran bastante simpáticas y una de ellas también iba a San José Digital, pero no tenía ni idea de dónde estaba.
Estuvimos largo rato hablando y finalmente nos despedimos y decidimos coger el “Agrotour”, que era como una especie de tranvía nocturno con recorridos especiales. Allí ya le preguntaríamos al conductor. Comenzamos las despedidas con un abrazo. A la chica con la que estaba hablando al final la iban a recoger sus padres. Le pedí el Twitter (o Instagram, no estoy seguro) a las dos y eran (atentos a los nombres): @espasa y @marialadeficiente (qué se le va a hacer). Al final una cosa llevó a la otra y acabamos acompañando a esas dos chicas a donde les iban a recoger sus padres, dejando a nuestros amigos atrás con los excursionistas (solo me acompañaba mi amigo Wolff). Cuando llegaron sus padres empezaron a hacer insinuaciones sobre quién era yo del tipo “no sabía que fueras acompañada”. Su hermano pequeño también iba con ellos y empezó a decir que por qué no me llevaban a mí también. Se fueron todos a pedir algo de comer, y entonces me acerqué a la chica y le pregunté si al final me podían acercar o no. Su padre oyó la pregunta y me dijo “espérate a que comamos”. Dando por hecho que nos iban a llevar, mi amigo y yo volvimos para avisar a los demás. Al llegar al lugar donde estábamos antes no había nadie. No entendíamos nada. No nos habían avisado. Nos preguntamos si habían cogido el tranvía sin nosotros, pero luego recordamos que todavía no había pasado. Empezamos a correr buscándolos fuera del pueblo, donde se empezó a formar una niebla. A nuestra izquierda había unas tuberías metálicas de color amarillo y más adelante vimos las vías del tranvía donde no había nada ni nadie. Todo estaba desolado y silencioso. En la oscuridad, distinguimos una silueta paseando a dos lobos, pero al acercarnos a ella desapareció de repente y solo quedaban los dos lobos con las correas arrastrando.
Detrás de los arbustos comenzaron a acecharnos otros lobos. Mi amigo y yo cogimos unos palos que había y apretamos el paso. Entonces vi un lobo con un pelaje amarillo que me llamó mucho la atención y me acerqué a él, pero saltó sobre mí y casi consigue morderme. Sin embargo, aunque nos acechaban no nos volvieron a atacar.
En ese momento amanecía y se veía la luz del sol. Llegamos justo a un pueblo debajo de nosotros (nos encontrábamos en una colina) en el que todo el mundo iba vestido de campesinos, como en la Edad Media. Decidimos bajar a preguntarles si habían visto a nuestros amigos, olvidándonos completamente de las chicas.

Justo cuando estábamos bajando la colina, se acabó el sueño.

miércoles, 23 de julio de 2014

"Hoy me muero".

    Esta es una inspiradora y muy emotiva historia capaz de conmover el corazón de casi cualquier persona. Y como siempre se ha dicho, una imagen vale más que 1000 palabras.
    Trata sobre un perro que, diagnosticado con cáncer, su familia toma la dura decisión de sacrificarlo para evitar su intenso sufrimiento. Pero antes de ello, le hacen fiesta de despedida e intentan darle el mejor día de su vida.

    Enlace a la noticia: "Hoy me muero": la emocionante fiesta de despedida de un perro con cáncer. 

domingo, 13 de julio de 2014

Crítica a los exámenes tipo test

    

    Actualmente, en las carreras universitarias hay una elevada tendencia por parte de algunos departamentos de escuelas y facultades a poner exámenes con preguntas de tipo test. Como esta crítica no se aplica en todos los casos, definiré aquellos para los que lo que voy a escribir a continuación es o puede ser cierto.
    En las carreras de ciencias, en general, los exámenes de tipo test NO sirven para medir conocimientos. Mi caso es bastante concreto: estoy estudiando Ingeniería Aeroespacial en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio, en la UPM. Pues bien, por lo que he podido comprobar a través de lo que me han dicho compañeros de otras escuelas/facultades y/o universidades, por lo visto en la mía los departamentos tienen un especial interés en los exámenes tipo test. ¿Por qué? Bueno, realmente no me gusta decir cosas de este tipo, pero desde mi punto de vista parece que la respuesta es: primero, porque los tests los corrige una máquina y de esta manera los profesores ahorran un tiempo y un trabajo importantes; y segundo, porque el sistema está hecho de tal forma que los tests, contrariamente a lo que todos habremos pensado alguna vez, son más difíciles de aprobar y así hay más suspensos y por tanto, más matrículas a pagar al curso siguiente, es decir, más dinero para los bolsillos (los nuestros no, desde luego, nosotros nos arruinamos).
    Pongamos algunos ejemplos concretos, porque al fin y al cabo de eso se trata. En mi caso, todas las asignaturas de primer curso, salvo dos, tenían un sistema de evaluación basado en exámenes de tipo test. Dichos exámenes tienen la característica de que tienes que elegir la respuesta correcta entre varias, y si fallas, te restan puntuación (encima). Dichas preguntas no suelen ser fáciles y en ocasiones pueden ser tramposas o haber dos respuestas que se parecen mucho.
    En mi opinión, en asignaturas como Matemáticas, Física y todas aquellas en las que se requiera de un procedimiento razonado para resolver problemas, no deberían existir preguntas tipo test salvo en teoría.
La explicación de esto es muy simple: la finalidad de hacer una carrera es aprender, y por tanto los exámenes deben ir encaminados a evaluar conocimientos. Si una pregunta de test es un problema, lo único que se valora es si el resultado está bien o mal. Sin embargo, para llegar a ese resultado hay un procedimiento en ocasiones largo, que no se evalúa y eso en mi opinión es un error descomunal, ya que si durante el procedimiento te equivocas en un solo detalle ya está todo el problema mal. Pero lo cierto es que el problema comprende todo el conjunto: planteamiento, desarrollo y resultado. Por tanto el hecho de que solo se valore el resultado, que es un tercio del problema, es equivalente a valorar solo una tercera parte de los conocimientos que el alumno posee sobre ese tema y asignatura, desde mi punto de vista.
    Por otra parte, a los profesores se les paga un salario por realizar su trabajo, que es dar clase y ponerse a disposición del alumno en tutorías. Ese salario incluye o debe incluir la corrección de exámenes, ya que hay algunos departamentos que lo hacen a mano y cobran lo mismo trabajando más. Si ahora ellos no corrigen exámenes porque lo hace una máquina, entonces quizás deberían bajarles los sueldos ya que tienen menos trabajo que realizar (no soy partidario de esta medida pero puede que poniendo las cartas sobre la mesa los profesores se den cuenta de lo que es mejor para el alumno, que es lo que se debería hacer).
    También está presente el hecho de que cualquier alumno, sin haber ni siquiera estudiado, puede marcar opciones al azar y con suerte aprobar. No es muy común, pero en más de una ocasión alumnos que no han estudiado han aprobado exámenes tipo test por esa razón, y sin embargo alumnos que sí se lo han preparado (a mí me ha pasado muchas veces) suspenden por alguna tontería, y esto me parece muy injusto.
    No obstante, en asignaturas o partes de asignaturas meramente teóricas, desde mi perspectiva el sistema tipo test sí que funciona en este aspecto. Y en este caso sí se evalúan conocimientos, generalmente (claro, si las preguntas son demasiado enrevesadas no lo considero medir conocimientos en absoluto).
   Por todo lo anterior, personalmente sostengo que en general, en asignaturas técnicas y cuando se trata de partes no teóricas, los exámenes tipo test son un sistema injusto y no sirven para evaluar los conocimientos del alumno. Esto puede tener como consecuencias que los futuros ingenieros sean ignorantes e inadecuados para realizar su trabajo, ya que no se les habrá enseñado a razonar adecuadamente, solo a "aprobar tests".

Sueño 6: El Paraíso y El Fin del Mundo

Fecha del sueño: noche del 21/06/14.
He estado más de un año sin escribir ningún sueño. Y no es que no los haya tenido. Al contrario, he tenido muchísimos. El problema es que de los pocos que me acordaba al despertarme no tenía tiempo de escribirlos o bien pensaba que no merecían la pena. 

Este sueño tiene dos partes. En realidad son dos sueños, pero el escenario de los dos es muy parecido. Como siempre, hay lagunas y nunca recuerdo el sueño completo.
Primera parte. El primer recuerdo es de una especie de sala en un edificio. Había varias personas: 3 chicos más o menos de mi edad, una chica, mis padres (no sé qué hacían allí) y varios adultos más que no sé quiénes eran, y tampoco creo que tenga importancia. La chica es la única que recuerdo físicamente: de mi estatura más o menos, delgada, pelo más bien largo, liso y castaño oscuro, ojos marrones. Era bastante guapa.
Al parecer los jóvenes empezábamos ese día a trabajar en aquel lugar, que era como una fábrica. No recuerdo cuál era nuestro trabajo, puede que empaquetar objetos, y uno de nosotros estaba en una sala contigua con una máquina que no sé lo que hacía, pero por una especie de cinta transportadora llegaban paquetes de aros de chocolate, tipo “Filipinos”. De vez en cuando yo iba a la otra sala y hablaba con el chico, las conversaciones no me acuerdo. De los que había en el sueño, salvo mis padres, creo que no eran personas que conociese en la vida real (ni siquiera sabía sus nombres).
Mientras trabajábamos, mis padres y los demás estaban observándonos y hablando entre ellos. Nosotros estábamos en lo nuestro, y los dos chicos que estaban en mi sala no paraban de coquetear con la chica, mientras yo permanecía callado. Ella se reía pero no parecía que le gustase ninguno. Entonces, no sé cómo surgió la conversación pero la chica se interesó por mí, ya que no decía nada. Salió el tema de que los otros tonteaban con ella y me preguntó por qué yo no. Entonces yo le dije, textualmente, y acercándome a ella con una sonrisa: “¿Qué pasa? ¿Que porque ellos tonteen contigo y yo no, quiere decir que no me gustas?” A lo que ella sonrió y entonces nos besamos, sin más (sí, delante de mis padres y todo eso, que los sueños no me los invento yo, al menos no conscientemente). Poco después mis padres empezaron a discutir con otros por alguna cosa y yo les dije que sería mejor que se fueran, no vaya a ser que perdiese mi trabajo. Ellos se marcharon y los demás adultos también.
A partir de aquí el sueño es un poco difuso, y lo que viene a continuación no sé si es un sueño dentro del sueño o simplemente un cambio brusco de escenario. Lo que sí sé es que esa noche nos quedamos a dormir en la misma sala todos los trabajadores. Me llegan imágenes a la mente de la chica conmigo, juntos, hablando.
Lo siguiente que recuerdo es una especie de océano, con un agua cristalina, clara, no muy profunda, y un día soleado. Estábamos la chica, un chico que en el sueño era mi amigo y yo. Supuestamente la chica y yo estábamos juntos como pareja. Nos encontrábamos en el extremo de una especie de túnel de paredes blancas, en forma de U y lleno de agua. Todos lo atravesamos: nos sumergimos y salimos al otro extremo, donde estábamos a plena luz del día en lo que parece ser en medio del océano. Comenzamos a nadar bajo el agua mirando el fondo, como si buceáramos (pero sin equipo de buceo, íbamos en bañador). De repente, bajo nosotros apareció un banco de peces muy grandes, casi de nuestro tamaño. Parecían tiburones pero también tenían pinta de inofensivos. Nadábamos junto a ellos y no ocurría nada. En ese momento pasamos por un túnel rocoso, y por alguna razón yo me retrasé con respecto de los demás. Al salir a la superficie, la imagen que vi era unas rocas que sobresalían por encima del agua unos cuantos metros, y yo estaba sobre ellas. Debajo de mí había una especie de pozo grande lleno de estos peces, y más allá estaba el océano abierto. El sueño en este punto comienza a desvariar y a regresar hacia atrás en el tiempo, y no soy capaz de sacar nada con sentido de lo que ocurre.
Segunda Parte. Me desperté en la fábrica, en la misma sala de antes. No había nadie y estaba todo hecho un asco, abandonado. Abrí una puerta y detrás había un balcón que daba a la calle. Lo que vi me dejó impactado: una ciudad completamente en ruinas. La mayoría de los edificios estaban destrozados, la gente vivía como vagabundos en las calles. Entonces llegué a la conclusión de que había estado dormido mucho tiempo, o bien no recordaba nada de lo que pasó antes de despertarme y todo lo demás lo había soñado. Pero sabía que algo sí que era real: la chica. “Tengo que encontrarla”, me dije. Ni siquiera sabía si seguía viva ni cuánto tiempo había pasado desde la última vez que la vi. Pero tenía una corazonada y quería encontrar respuestas. En ese momento, cual superhéroe, me lancé a la calle desde lo que parecía ser por lo menos un quinto piso. Pero antes de llegar al suelo extendí los brazos y planeé. Un hombre me vio y comenzó a aplaudir, como queriendo decir “ese es el que salvará esta ciudad”.


Recorrí las calles en busca de algo conocido, y entonces llegué a una casa, medio derruida pero aún en pie. Esa casa me resultaba muy conocida, y pensé: “¿será mi casa? ¿Será la casa de ella?” Dentro de la casa había alguien. Llamé a la puerta. Me abrió una cara familiar, creo que era el amigo con el que había estado en el sueño. Me dijo “¡cuánto tiempo!”. Por lo visto habían pasado años pero yo seguía igual de joven por alguna extraña razón. Me pregunté qué habría sido de ella. Pero primero debía enterarme de todo lo que había pasado y de las cosas que no recordaba. Mi amigo empezó a contármelo todo mientras íbamos caminando por la calle en busca de más cosas conocidas. Pero antes de enterarme de todo eso, se acaba el sueño. ¡Qué mala suerte!

Sueño 5: La bomba

Fecha del sueño: Noche del 17-05-13.

La acción se desarrolla en Mazarrón, de nuevo, por mi vecindario. Era un día normal de verano y estaba dándome paseos por los alrededores, viendo a la gente pasar, aunque no hablaba con nadie.
Un día, mientras volvía, vi muchos coches parados de cualquier manera en mitad de la calle. Junto a uno de ellos, un coche-furgoneta, había bastante multitud, incluido policías. Resulta que ese coche tenía puesta una bomba con un temporizador: estallaría a las 16.00. Los policías no podían hacer nada por desactivarla.
Entonces salió un personaje conocido, una profesora de mi instituto, Fina, y nos dijo a varios que debíamos quedarnos y esperar a que desactivasen la bomba, y que los que se marcharan eran unos egoístas. Pero ¿quién en su sano juicio va a quedarse junto a una bomba para verla estallar? Mi familia y yo parece que íbamos a hacerlo. Entonces yo, como si tuviese un plan genial, dije “Oye, ¿y si cogemos el coche y nos vamos? Tomamos lo necesario de nuestras pertenencias, porque es imposible guardarlo todo (no hay tiempo) y nos vamos. Si la bomba estalla, pues ya está, pero si no y es una farsa o la desactivan, volvemos y como si nada” (ahora que lo escribo no es una idea genial ni mucho menos, es lo que una persona normal diría, pero en fin).
Así que eso hicimos. Nos fuimos varias calles más abajo y esperamos. Pero me desperté antes de acabar el sueño.

Hay escenas que recuerdo vagamente pero que parecen no encajar en el sueño. Recuerdo haber hablado con mi hermano. También recuerdo haber tenido una conversación con Maribel, una amiga, dentro de mi casa, y que ella vivía en el balcón de en frente, el cual veía si me asomaba a la ventana. Justo ahí tenía un salón interior de peluquería, en el cual trabajaba su madre. La conversación era sobre sus amigas. Me contaba cosas de ellas.

sábado, 12 de julio de 2014

Sueño 4: Mazarrón

Fecha del sueño: Noche del 16-09-2012
Me encontraba en Mazarrón, en la urbanización donde yo veraneaba, El Alamillo. Sin embargo, las cosas estaban un poco cambiadas, porque no era exactamente el mismo escenario, como si se tratase de un universo paralelo pero muy parecido.
Recuerdo que tenía bastantes amigos, aunque creo que el de allí de toda la vida (Samuel) no estaba entre ellos. Al principio, íbamos por mi calle (C/ Punta Mala) y vimos lo que parecía un pato en un portal. La puerta era de rejas, con barrotes suficientemente anchos como para que el pato saliese a la calle. Estuve intentando que saliera el pato, y finalmente uno de mis amigos consiguió cogerlo y lo tuvo en sus brazos un rato. Después lo soltamos y se quedó dando vueltas por el solar, pero no se escapaba porque al poco tiempo siempre estaba en la misma casa. Otro día, yo solo conseguí también que saliera y lo tuve un momento entre mis brazos, acariciándolo como si fuera un perro.
Otra escena que recuerdo a continuación es con un amigo, no sé quién, llevándome a una calle (aquí cambia el escenario con respecto al real:donde está el bar El Palmito, subiendo hay una calle hacia la izquierda- Punta Mala, la mía-, otra que sube en diagonal izquierda, otra que va recto y otra a la derecha; pues bien, en el sueño, después de la calle que va recto había otra calle en diagonal derecha, y el solar que hay en la realidad ahí no estaba), que es la calle que va en diagonal derecha. Para que no os hagáis un lío con las calles os dejo un pequeño croquis: 

Al empezar la calle mencionada, en una de las casas, mi amigo me presentó a una chica más o menos de mi edad que se llamaba Virginia (no la conozco en la vida real). Él se fue y de repente yo estaba montado en bici (quizás iba todo el camino así pero me di cuenta en ese momento). Virginia sacó la suya y dimos una vuelta. Luego, ella se fue repentinamente a algún lugar (después de eso no la volví a ver y ya no estaba en su casa) y se dejó la bici. Yo no entendía nada, pero me llevé su bicicleta para guardarla en mi casa hasta que la volviera a ver.
En la siguiente escena estaba con otro amigo (que tampoco sé quién es) en la puerta de un cine. Mi amigo le preguntó a un policía en la entrada que si podían hablar, y el policía le acompañó dentro. Al rato salieron y mi amigo tenía en la mano un móvil un poco raro y grande (tamaño I-Phone) y nos marchamos. Por el camino me explicó que le habían dado un “móvil de sustitución”(como los coches, ya que al parecer le habían robado el suyo) que debía devolver en dos semanas. A todo esto yo estaba a cuadros.
De vuelta en mi calle, nos reunimos un grupo de amigos (no conozco a nadie salvo a una chica que se llama Sarai, que en la vida real no es de allí) y nos sentamos todos en medio de la calzada, en el suelo. Yo manejé el móvil de mi amigo durante un rato y más tarde les pregunté a todos si conocían a Virginia. Nadie sabía nada. En ese momento una chica salía de una casa (esto también es extraño: en la realidad, en esa casa hace muchos años vivía un amigo que se llamaba Valentino y tenía una hermana. El padre era italiano o alemán, no me acuerdo. La chica del sueño tiene acento extranjero y recuerda a la hermana de Valentino, aunque no tiene por qué). También le pregunté a ella pero tampoco sabía quién era Virginia.
De repente, miré hacia el solar y estaba lleno de vegetación y de árboles muy grandes. Esto me sorprendió, puesto que el solar siempre ha estado prácticamente desierto. Me aproximé a un árbol enorme (como los árboles centenarios del Jardín de Floridablanca pero más pequeño) y al lado vi a un amigo (Javi Cánovas) sentado hablando con alguien. Fui hacia ellos, pero cuando llegué habían desaparecido misteriosamente. Me di la vuelta pero mis otros amigos tampoco estaban. Miré hacia abajo y los vi andando por ahí, a lo suyo. Se habían olvidado de mí. No fui detrás de ellos, sino que me metí directamente a mi casa. Justo antes de entrar, miré al solar y ahora volvía a estar casi vacío, salvo por unos cuantos cactus del tipo que crecen en los desiertos de América.

Por último, me metí en mi casa y ahí acaba el sueño.


Sueño 3: Una quedada con mi grupo de break

Este sueño es bastante corto.
Fecha del sueño: la noche del 29-07-2012.


Era una tarde de lo que parecía verano. Había quedado con los de mi grupo para bailar breakdance. Recuerdo que estaban Fabian, Plomo, Piro, José Pablo y yo (mis compañeros de Disaster Project Crew). El sitio estaba por Murcia capital cerca de la parte posterior del Eroski Infante , donde se ubican los lavaderos de coches. Pero en lugar de estos había una especie de escenario donde nos pusimos a bailar.
Todos hacían cosas impresionantes, todos tenían algún movimiento flipante que mostrar... todos menos yo.

Hasta ahí recuerdo. 

jueves, 10 de julio de 2014

Sueño 2: El asesinato y la chica rara

Este parece más bien como una peli de suspense. 
Fecha: la noche del 20-07-2012. 

Era una noche oscura, lúgubre y lluviosa. La carretera estaba mojada. Al parecer yo en el sueño era un detective. Un hombre había sido asesinado recientemente. Era el hermano de otro hombre joven. Fui al bar a hablar con él y comunicarle lo ocurrido. Creo que era un sospechoso.
Luego, comencé a investigar en un lugar que estaba completamente en ruinas. Parecía  una especie de casa o un local de 2 pisos. Sin saber por qué, allí había una chica normal y corriente. Estábamos analizando el lugar y buscando pruebas cuando alguien se aproximó. No sé la razón, pero el caso es que nadie podía vernos allí, así que fuimos al piso de abajo y nos escondimos en un armario ubicado en el suelo.
Lo siguiente que recuerdo es ir a casa de otra chica, que era la hermana del hombre del bar. En cuanto a personalidad, era muy rara. Tenía el pelo semilargo, liso y castaño oscuro, piel blanca, ojos marrones y estatura media. Puede que fuera gótica, ya que siempre iba vestida de negro. No sería muy mayor (quizás tendría veintipocos), puesto que vivía con sus padres. 
Al parecer ella no veía a su hermano (el fallecido) desde hacía mucho tiempo, y sin saber por qué ni cómo, yo me quedé unos días a dormir en su casa. Tenía que encontrar el momento para decirle que su hermano había muerto y su otro hermano era sospechoso. La casa estaba cerca de las ruinas del día anterior. En uno de esos días, fuimos a visitarlas. Allí, le enseñé una grabación de voz de su hermano asesinado. Creo que le dije lo del asesinato, pero no estoy seguro. Durante toda mi estancia ella fue amable conmigo, pero al mismo tiempo fría y distante. En esos días hicimos muchas cosas (y no las propias de un detective). Salíamos a muchos sitios, nos divertíamos, etc. Hay una cosa que recuerdo de esos días, y es que eran grises y sombríos, el cielo estaba nublado. Los alrededores de la casa eran bosque, y había un camino de tierra que llevaba a la carretera principal.
Poco a poco, ella fue haciendo pequeñas insinuaciones de que quería algo más conmigo, pero había algo que a mí me echaba para atrás, y ella tenía dudas sobre lo que sentía. Finalmente, reflexionando sobre ello, decidí que no sería buena idea, y ya sabía por qué (¿porque era detective y estaba allí para hacer mi trabajo? ¡Qué va!): ella me recordaba a mi ex.

Ahí acaba el sueño.

Sueño 1: Una novia, un concurso y una boda en verano.

La acción se desarrolla en un ambiente de verano, en algún lugar.
Fecha del sueño: Si mal no recuerdo, fue la noche del 12-07-2012.


Lo primero que recuerdo es estar por la noche en una playa, sentado en la arena con una chica. Esa chica no es nadie que yo conozca en la vida real, pero en el sueño era mi novia. Más adelante me fijo que esa chica lleva unos pantalones cortos rosas y tenía el pelo medio largo, liso y negro o castaño. Posiblemente tenía los ojos azules, pero no lo recuerdo. Tampoco recuerdo el color de su camiseta, pero creo que era blanca. Estábamos sentados en la playa, besándonos.
La siguiente escena en mi memoria es en un lugar cerrado que parecía un hotel. Sol me acuerdo de que salía de una habitación y tarareaba la canción de bodas mientras bajaba las escaleras para salir del hotel. Por lo visto ese día se casaba alguien, y yo iba solo todo el rato.
Más tarde, estaba en un coche. No sé hacia dónde me dirigía, pero conmigo estaban unas chicas que al parecer eran mis amigas. Durante el viaje, teníamos una conversación y las chicas me dijeron : “no te olvides del regalo”. El regalo no sé para quién era, pero el caso es que tenía que comprarlo. Y lo más gracioso es que tampoco sé quiénes se casaban.
Entonces fui a una tienda para comprarlo, y después de un rato mirando, me fui porque no sabía qué comprar.
Después de aquello me vi en una especie de salón con las paredes, suelo y techo de color blanco. Éramos bastante gente y estábamos haciendo cola por parejas para una especie de gymkhana, que consistía en una serie de pruebas físicas que parecían difíciles. Al llegar allí, vi a mi novia y me saludó. Bueno, más bien se me echó encima. En principio iba a ponerme con ella en la gymkhana, pero entonces vimos a un amigo mío que iba en bici, llamado José Pablo (que conozco en la vida real) y entonces mi novia me dijo “lo siento” y se puso con él (por lo visto ellos dos solo eran buenos amigos que hacía tiempo que no se veían y por eso se quisieron poner juntos). En ese momento vi a otro amigo a mi lado, llamado José Carlos (también en la vida real), y como él también iba solo, nos pusimos juntos bastante entusiasmados (dando saltos de alegría). Había un hombre, también conocido, llamado Cortés (fue un profesor mío de Dibujo Técnico en el instituto) pasando lista y llamando a las siguientes parejas para participar.
No sé si al final hice las pruebas o no, solo recuerdo que me fui un momento a no sé dónde (a buscar algo, a hacer las pruebas o incluso podría haber sido después de hacer las pruebas, pero no tengo ni idea) y al cabo de un rato volví. Antes de entrar en la casa de nuevo, me fijé en el letrero: “1986”. No sé si ese era el número de la casa o era el año. ¿El año de qué? Ni idea. Me abrió la puerta Cortés y pasé dentro. Lo primero que vi fue a mi amigo José Pablo tumbado en el suelo con muy mala cara (estaba casi gris) y se encontraba fatal. Estuve un rato con él y se recuperó un poco.

Ahí se acaba el sueño.