jueves, 11 de diciembre de 2014

¿Son más generosos los que menos tienen?

    


    A primera vista, uno podría pensar que el que más bienes materiales posee, más tiene para dar y por tanto más generoso debería ser. Sería lo ideal, ¿verdad? Sin embargo, en numerosas ocasiones comprobamos que no es así, sino al contrario: los más pobres (materialmente hablando) suelen ser los más generosos.
    Este último es el caso de este vídeo. Un grupo de jóvenes pide comida a algunos trabajadores y todos les responden negativamente. Sin embargo, cuando uno de ellos se la pide a un vagabundo, este le da sin pensarlo. Lo más conmovedor es que el joven, agradecido por su generosidad, le da un billete al vagabundo (por la reacción debía de ser bastante dinero) y este está tan sorprendido que comienza a llorar, pues seguramente esté acostumbrado a que nadie le dé nada. Muy inspirador.
   

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Sueño invitado: De viaje


Hoy tenemos otro sueño invitado, también de Algo Montalvo (algomontalvo.blogspot.com.es). De nuevo, gracias por el aporte.
Según me estuvo explicando, este sueño podría tener significado. Por ejemplo, la biblioteca representa el conocimiento y las señoras mayores representan la experiencia. Como dije, no suelo creer en estas cosas, pero no está mal tener varias perspectivas (también hay que decir que los sueños de este hombre suelen ser muy simbólicos, casi como una obra literaria, lo cual me fascina).

Tenía que ir a algún sitio por unos papeles. Mi padre me llevaba al Metro o Cercanías.
El lugar parecía estar lejos porque aparte de eso, cogía un autobús y el tren.

Recuerdo todo el viaje, yendo en el transporte mirando por la ventanilla y pensando.
Llegaba a un edificio cuyo aspecto no logro recordar. Era un edificio público.
Entraba en una especie de biblioteca y me atendían dos mujeres de pelo canoso y corto, y de piel tersa sin demasiadas arrugas. Además una de ellas llevaba un jersey fino negro de cuello de cisne, falda vaquera de tubo y botas camperas.
Al pensar en ellas no diferencio sus caras porque se me parecen, aunque eran dos personas distintas y no iban igual vestidas.

Me entregaban un par de documentos que había ido a firmar. Mientras leía y preguntaba a la mujer que mejor recuerdo, ella estaba sentada en frente de mi al otro lado del escritorio. Recuerdo que detrás había algún cuadro típico de bibliotecas o consultas. Bromeábamos un poco y hablábamos algo mientras leía y firmaba.
También mencionábamos la impresora y algo sobre la salud.

Cuando terminé de rellenar una de las hojas, y para no perder tiempo, le decía que fuera mirando si me había dejado algo. Me cayó bien.
Entonces vino la otra mujer, y de pronto yo lo veía a unos 3 metros de distancia mientras me sentía estar rellenando los papeles.
Ellas hacían algún comentario sin importancia sobre el tiempo o algo similar. Y la que había llegado a la habitación tenía los brazos en jarra mirando hacia la gran ventana que había justo detrás desde donde yo "observaba", en diagonal a ella.
De pronto sigo sentado con la hoja y una de las mujeres (con la que me había quedado al principio), con los ojos claros y los pómulos marcados me dijo:
"Me ha gustado este rato contigo -(yo le decía que a mi también)- porque aunque no lo parece, estoy jodidilla. Muy jodidilla". Justo me despierto.

viernes, 5 de diciembre de 2014

¿Igualdad de género? (parte 2)

    Hola a todos, quería concretar algunas cosas acerca de mi última reflexión, ya que es un tema muy polémico y fácilmente malinterpretable. Quizá no haya expresado al 100% claro mi postura sobre este tema.
    En primer lugar, vuelvo a decir que soy un hombre a favor de la igualdad. Estoy muy en contra de cualquier tipo de violencia de género, ya sea machista o hembrista. Es cierto que la mayoría de los casos REALES que suceden son de maltrato del hombre hacia la mujer, y eso también me indigna muchísimo, me parece repugnante y muy retrógrado.
    Sin embargo, en la reflexión anterior dejo a un lado la violencia machista para centrarme en algo de lo que apenas se habla pero que merece ser conocido, que es el caso contrario. Por supuesto, comparado con lo anterior, casos de este tipo se dan en mucha menor medida y no suelen ser tan graves, pero no hay que menospreciarlos ni "fingir" que no existen, como hacen los medios de comunicación.
    Por otra parte lo que critico es el hecho de que algunas mujeres utilicen las denuncias contra el maltrato como un arma, en casos falsos donde no ha habido ningún tipo de violencia, pero a estas mujeres les apetece hundirle la vida a su pareja o expareja.
    Estos dos últimos casos son los que critico, sin dejar de tener en cuenta la violencia machista. Cabe mencionar que en dichos casos el hombre se encuentra totalmente desprotegido ante la ley y no puede hacer nada.
    De manera que os digo de nuevo: si habláis de violencia de género sed realistas y considerad todos los casos, no solo los que aparecen en medios de comunicación, a menudo con información selectiva y en ocasiones manipulada. Solo cuando consigamos tomar conciencia de ello y se tomen medidas conseguiremos avanzar hacia una igualdad real.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Un gran corazón

    La historia de hoy es muy emocionante. Trata de un joven que por desgracia murió en un incendio hace unos meses, pero gracias a él y a que quiso ser de donante de órganos, otra persona pudo beneficiarse de su corazón y sobrevivió gracias a un transplante. La muerte del joven Matt Heisler sin duda es una tragedia, pero pudo salvar la vida a Tom Meeks, lo cual es sencillamente increíble. Y todo ello fue posible por marcar una simple casilla.

Enlace a la noticia:
Una familia escucha el corazón de su hijo fallecido en el pecho del hombre al que salvó la vida

¿Igualdad de género? (parte 1)

 
    El otro día vi un vídeo que me caló bastante y con el que estoy muy de acuerdo. Quería compartirlo con vosotros. Quién haya hecho el vídeo la verdad es que no me importa. Lo importante es el mensaje. Lo digo porque hay ciertas personas que se niegan rotundamente a ver vídeos de ciertos youtubers que no les gustan.
    Estoy muy de acuerdo con lo que se dice en el vídeo y me siento bastante identificado. Al final del vídeo, el tipo comienza a desviarse un poco del carácter general del mensaje y a concretar casos sobre su persona. Aunque no deja de ser interesante lo que tiene que decir, sugiero que prestéis más atención al mensaje global, dirigido a nosotros como sociedad.
    En efecto, se lucha para que haya igualdad entre hombres y mujeres, pero se ha llegado a un punto en el que a veces las mujeres son superiores en derechos a los hombres. Es un tema que me indigna bastante, y que conste que soy un hombre que está a favor de la igualdad. Pero ¿es igualdad lo que se promueve? He visto carteles sobre violencia de género en los que salía una mujer maltratada. También he escuchado anuncios en la radio sobre el mismo tema que van únicamente dirigidos a la mujer y que empiezan así: "Si tu chico hace esto o lo otro..." Basta ya, ¿no? Es cierto que el maltrato a la mujer es algo que se da hoy en día, por desgracia, pero no estoy nada de acuerdo en que se nos deje a los hombres como maltratadores y violadores (que por supuesto los hay) y que las mujeres sean las únicas víctimas. ¿Qué ocurre? ¿Acaso no hay mujeres que maltratan a hombres, aunque sea psicológicamente (que por cierto, también hay maltrato físico)? ¿Es que solo existe violencia de género si un hombre maltrata a una mujer, pero en el caso contrario no?
    En este vídeo, hay una pareja discutiendo en la calle y el hombre comienza a amenazar a la mujer. No tarda en aparecer gente en defensa de ella. En cambio luego, la misma pareja hace lo mismo pero esta vez es ella quien le amenaza a él. Ahora la gente no solo no se para a ayudar sino que además algunos se ríen del hombre.

    Yo sabía que esto existía, pero no me imaginaba que pudiese llegar a ser un asunto tan grave hasta que vi este vídeo, en el cual salen los datos oficiales en España.
Antes de que lo veáis, solo me queda decir: ¿Igualdad de género? Sed realistas, no todo es blanco o negro.
    Es largo, pero merece la pena verlo hasta el final. Espero haberos hecho reflexionar seriamente sobre el tema.
    Las mujeres son superiores a los hombres

Sueño 11: Mi fiesta de cumpleaños

Fecha del sueño: 04/12/2014

Es probablemente la fiesta de cumpleaños más extraña de la historia.
El sueño transcurre en dos años, pero solo en los dos días de mi cumpleaños.
El primer año estaba yo tranquilamente en mi casa ese día. Mi planificación para la fiesta era simplemente invitar a unos amigos, no muchos, y hacer la celebración en mi casa. Todo ocurrió con normalidad y no fue un cumpleaños muy especial, aunque no estuvo mal.
Al año siguiente, recuerdo que iba caminando por la calle con unos amigos, no recuerdo quiénes ni cuántos. Nos dispusimos a entrar en un edificio. Una vez dentro me vi en un salón enorme y muy iluminado. El suelo era de color marrón anaranjado y estaba algo inclinado en la entrada. Mis padres estaban allí, y también amigos suyos. Las amigas de mi madre me felicitaron, di las gracias y fui a hablar con mi madre. Resulta que toda la fiesta la había organizado ella pero con la mala suerte de que había invitado a muchísima gente, la mayoría de la cual ni siquiera conocía. Yo tenía claro que los amigos de mis padres no pintaban nada en mi fiesta, una fiesta de jóvenes. Pero fue una gran sorpresa.
Cuando llegó todo el mundo, aquel recinto se llenó casi por completo. Éramos más de 100 personas en total sin exagerar. Calculo que no conocía ni a la mitad. Sin embargo, a los que conocía les saludé y formamos un grupo ya que, si yo no conocía a los demás, imagínate ellos. Algunos extraños se presentaron y resultaron ser simpáticos, uniéndose así al grupo. Mis primos estaban allí, pero hay algo que me llama la atención ahora que pienso en ello, y es que de mis amigos actuales no había ninguno. A muchos de los que conocía eran personas que hacía años que no veía, antiguos compañeros de clase, etc.
Mientras estaba hablando con mi primo sobre toda la gente que allí había, entraron los invitados especiales. Nosotros los llamábamos payasos, pero no eran payasos infantiles, sino más bien parecían actores de circo que iban a hacer un espectáculo (de hecho había un enano también).
Hay que decir que había muchísima comida, tanta que aún iba a sobrar con todos los que éramos allí.
En un momento determinado estábamos mi primo, un individuo que no conocía, un amigo y dos o tres chicas charlando durante un rato y comiendo. De repente a una de las chicas le dio un mareo y no se podía tener en pie. En ese momento dije “eso va a ser que te ha sentado mal algo”. Entre mi primo y yo la cogimos uno por cada lado y la llevamos a una especie de cuarto pequeño en el que había un telefonillo. Resulta que aquel lugar tenía 4 plantas y la 4ª era una enfermería. No había ascensor, por lo que teníamos que ir por las escaleras. Al llamar contestó una mujer, le explicamos lo ocurrido y nos abrió una puerta, la cual daba directamente a las escaleras.
Los demás pisos eran también salones muy grandes, pero estaban desiertos y a oscuras. Casi daban miedo. Finalmente llegamos al último, donde no vi más que un pasillo que rodeaba una sala en la que había un amplio escenario y muchas butacas.
Las luces se encendieron y apareció todo el mundo que antes estaba abajo. Era otra sorpresa-broma. La chica confesó que en realidad no se encontraba mal, y yo deduje que ahí no había ninguna enfermería. Me la jugaron bien, pero me reí. Después de todo era mi cumpleaños. Mientras repartían aún más comida (unas pizzas enormes) nos fuimos sentando mientras esperábamos que los invitados especiales actuaran.

Después de todo aquello me lo pasé bastante bien.

domingo, 9 de noviembre de 2014

El reino animal

    


    El tema de hoy son los animales. Muchas personas sienten amor por ellos, incluido yo, y esta es una manifestación plena de ello. Los vídeos que pondré a continuación contienen escenas de personas ayudando a animales indefensos o en peligro. Es realmente motivador y nos muestra el lado más humano.
    En youtube hay muchos vídeos como estos, pero he seleccionado solo unos pocos. Disfrutad.

Real life heroes helping animals
People saving animals 2
People saving animals 3

jueves, 30 de octubre de 2014

Gratitud después de casi medio siglo

    Llevaba ya un tiempo sin encontrar ninguna contranoticia que publicar cuando de repente me han pasado este artículo. En él se narra los actos de Nicholas Winton, un hombre residente en Londres que decidió sacar a los niños de Checoslovaquia, en vista de la situación de los campos de refugiados antes de la Segunda Guerra Mundial, en 1939. Llegó a sacar a 669. Tras años sin saber nada de ellos, un día su esposa descubrió una carpeta con los nombres de los niños. Tras mover algunos hilos, en 1988 se hizo un especial de la BBC, donde algunos se encontraron con su salvador.
    
    Enlace a la noticia: Sentado junto a los niños que salvó de los Nazis

martes, 28 de octubre de 2014

¿Qué nos pasará?

    Hace unos días encontré en mi correo electrónico un mensaje. Era de un lector del blog y en el mensaje me decía que le gustaría aportar una reflexión para el blog. Sin embargo me gustaría aclarar algunas cosas.
    El objetivo original de esta página no es publicar reflexiones y críticas ajenas, sino las mías propias, como punto de vista, y que los lectores participen mediante comentarios exponiendo también sus opiniones y abriendo así posibles debates en los que todos podemos aprender algo abriendo nuestra mente a diferentes perspectivas sobre un mismo tema, como explico en el encabezado de la página.
    Por otro lado, intento no abordar en esta página temas de política porque sinceramente es un área que me indigna muchísimo por las infinitas injusticias que se cometen todos los días. Es también un campo cuya diversidad de opiniones lleva muchas veces a conflictos, debidos en parte a la ignorancia e inflexibilidad del que tiene una opinión (no es que sean todos rígidos en su pensamiento pero en política hay muchos que sí).   
    Volviendo a la reflexión y dicho lo anterior, he decidido publicar lo que esta persona me envió, no porque esté de acuerdo con lo que expone (creo que eso es casi irrelevante), sino porque me pareció una reflexión importante que invita a pensar y si no la publico aquí, creo que se perderá en el olvido.  Como he dicho, aunque no suelo publicar opiniones ajenas, hay algunas que me parecen interesantes y considero que merecen la pena ser compartidas.
    Os dejo aquí el texto. El autor ha decidido mantenerse en el anonimato.
 


   Creo que en España necesitamos creer en algo, una alternativa, pero creo que no a cualquier precio. Soy una persona centrista, apolítica y muy razonable, y es cierto que lo que voy a decir puede ser un presentimiento sin más o una mera sensación (simples casualidades), pero hay algunas razones visibles que me llevan a creer lo que diré.
Toda opinión barata y facilona criticará cuanto digo, pero no me importa porque en España el deporte nacional es la queja vacía y sin responsabilidad. El creernos expertos en todo y con derecho a opinar sobre cualquier cosa. Pero lo cierto es que en esta reflexión ya he dicho que puede ser un mero presentimiento o una simple sensación, y que por tanto no está sujeta a pruebas científicas.
Creo que Podemos está siendo visto como una alternativa muy viable y muy buena. La razón de esto y por la cual está consiguiendo tanto apoyo y votos es porque su líder es carismático, cosa de la que no pueden presumir ninguno de los demás partidos.
Ha traído un mensaje cercano y aparentemente con razón. El problema es cuando nos dejamos llevar por lo que nos gusta y obviamos que hay cosas que no van con nosotros.
Podemos creo que es un partido con demasiadas cosas que esconder, y que en el poder, puede hacer muchísimo daño. Es posible que lo voten miles o millones de personas. Es posible que llegue a formar Gobierno. Y es posible que cause tanto daño que marque un antes y un después en España. Si tuviera que decirlo de forma de andar por casa, Pablo Iglesias no me transmite buena sensación.
Hace varios años, antes del 15M tuve un sueño. En él alguien aglutinaba a un pequeño grupo de personas. No éramos amigos pero teníamos una relación muy estrecha y de plena confianza por lo que sentía en dicho sueño. Nos perseguían hombres de traje negro y con gafas, y teníamos que encontrar a una chica llamada Irene (dicho nombre significa "paz"). Finalmente, entre carreras y organizarnos, la encontrábamos y la llevábamos a una escuela de preescolar. Estaba a salvo y el sueño terminaba. Esta fue la primera vez que tuve un sueño así.
Un tiempo después retomé una novela que llevo años escribiendo. Conforme ha ido avanzando ha habido sucesos en la novela que de una manera distinta en el modo pero idéntica en el significado, han sucedido.
Dicha novela está aún por terminar y la parte clave y más destructiva con ella. Esto no quiere decir nada, simplemente quiero expresarlo y presentarlo ante el lector. Tenía pensado qué pasaría en la novela, un cambio, y al poco tiempo apareció el 15M.
De forma aislada, en el metro iba sentado y enfrente de mí había un chico con un periódico. En la portada estaba la victoria del PP en las elecciones generales. Me quedé mirándolo y de repente tuve la sensación de que hacía muchísimo tiempo desde aquella foto. Que era algo que formaba parte del pasado, y tuve cierta sensación tranquila pero gris.
Otro día, en plena campaña, estaba la propaganda del PSOE en los lugares destinados a la publicidad en Metro. Era Rubalcaba. Tan solo pasé por delante, pero me invadió la misma sensación. Era como si aquel cartel llevara ahí una larga temporada y formara parte de un mundo ya antiguo. Tenía la sensación de que algo había cambiado y estaban pasando cosas más importantes como para preocuparse por cambiarlo. La sensación fue igual, tranquila, pero gris.
Aparte, tuve un sueño que transcurría cerca de donde vivo. Las calles eran iguales pero completamente distintas en dimensión, ubicación, etc. Era de noche y había un inmenso edificio de hormigón, de planta cuadrada. Era algo así como un ministerio y estaba custodiado por policía armada o soldados, no podría especificar. En la calle había cientos de grupos de distintos tamaños hablando entorno a hogueras. Estábamos esperando algo, una noticia. Todo era tranquilo pero había cierta tensión.
Entre los parques había pequeños parapetos y túneles para pasar de un lugar a otro sin ser vistos por los guardias, dado que existía riesgo de que abrieran fuego. Se respiraba mucha tranquilidad pero gran incertidumbre.
¿Qué quiero decir con esto? Probablemente nada, simplemente que pensemos más de lo que estemos acostumbrados. Que como dijo José Luis Sampedro, la opinión que solemos tener no es pública sino mediática, influida por los partidos políticos y los medios de comunicación manipulados.
Indagad, pensad, comparad si algo merece la pena o no. Porque no hay nada más peligroso que una promesa brillante de un mundo distinto y la ingenuidad. El día que nos equivoquemos por dejarnos llevar por una hermosa presentación de lo que nos gustaría, como ya ha pasado tantas veces en la historia (Revolución Bolchevique o Hitler -y no lo estoy comparando aún-), ya no habrá marcha atrás.
Quería soltar todo esto, y si de camino a alguien le he hecho pensar, ya habrá merecido la pena.

martes, 14 de octubre de 2014

Experiencia de Day of Disconnect


    Como os prometí en Twitter, voy a contar mi experiencia del Day of Disconnect. Pensé en hacerlo antes pero estas últimas semanas he estado bastante liado.
    Como sabéis, el Day of Disconnect fue el sábado 4 de octubre. Si alguien no sabe aún lo que es, quizá os interese leer la Reflexión sobre la comunicación actual, que está en esta misma página.
    Aquel día, no os voy a mentir, fue un día duro, largo y aburrido. Pero no me malinterpretéis: apoyo rotundamente la iniciativa de Day of Disconnect y el año que viene espero participar de nuevo. Fue un día en el que aprendí ciertas cosas y redescubrí otras, ya que, aunque había aspectos que ya conocía, no es lo mismo si no has tenido la experiencia o si hace mucho que no has desconectado del mundo. A continuación explicaré por qué fue así y qué aprendí.
    En primer lugar, cuando publiqué la reflexión que he mencionado antes, animé a todos a participar y, para aprovechar mejor el día (ya que si no sería muy aburrido y eso es lo que me pasó a mí), propuse hacer una quedada en Madrid ese día y así conocer gente nueva olvidándonos durante un día de nuestro móvil. Es decir, fomentar las interacciones sociales porque creo que esa es la esencia y el espíritu de Day of Disconnect, aunque en la página oficial no mencionen nada al respecto. Fue iniciativa propia. Quiero aprovechar para comentar que en la página web oficial no le dieron buena publicidad a este día. Podrían haberlo potenciado mucho más, pero en fin, la iniciativa es lo más importante.
    ¿Qué pasó? Bueno, se juntaron varios factores. Para empezar, este blog tiene poco tiempo (solo 3 meses) y por tanto tiene pocas visitas y pocos lectores, lo que hace que muy pocos hayan leído la reflexión. Solo este hecho ya dificulta mucho la participación de la gente. Además, de los que lo leyeron no todos estaban dispuestos a participar. De hecho, puse mi Twitter para que contactaran conmigo y nadie lo hizo. Esto es debido a que muchos están ocupados por temas de trabajo o similares y no pueden permitirse estar incomunicados durante un día entero. Otros, simplemente han desarrollado tal dependencia del móvil y/o ordenador que no les apetece participar. Esto último es muy triste, y por desgracia a mí mismo me cuesta bastante no utilizar Internet cuando lo tengo a mano. También cabe la posibilidad de los que no viven en Madrid.
    Al final, ese día no hubo quedada y me tocó quedarme en casa. Como he dicho, un día sin poder llamar ni recibir llamadas, mensajes, etc. y sin ningún tipo de conexión a Internet es muy largo y aburrido. Mi motivación para seguir adelante con la iniciativa era que me vendría bien desconectar y por otro lado solo serían 24 horas. No me faltaba razón.
    Resulta que mi dependencia del móvil se había vuelto tal que me costó bastante no conectarme a Whatsapp. Aquel día sirvió para darme cuenta de que quizás tenía un problema y que no debería utilizar tanto el móvil, ya que me quita muchísimo tiempo. En efecto, en cuanto dejé de usar el móvil fue como si el tiempo se expandiese y tuviera mucho más. Como no era partidario de estudiar el día entero, pues me vi obligado a buscar otros pasatiempos.
    También me di cuenta de que por mucho que dependamos de nuestros aparatos de comunicación, no los necesitamos para vivir. Únicamente para comunicarnos con la gente, como es obvio. Si decidiésemos dejar el móvil, el ordenador y la televisión una temporada, viviríamos más tranquilos y tendríamos más tiempo para centrarnos en cosas verdaderamente importantes: la vida.
    En definitiva, ese día me aburrí bastante por el hecho de que estuve solo y en mi casa. ¿Entendéis a dónde quiero llegar? Necesitamos socializar con los demás y no virtualmente. No fue un día que me gustase demasiado, pero fue una experiencia necesaria que me ayudó a darme cuenta o a afianzar qué es verdaderamente importante y qué es prescindible o innecesario. El año que viene, salvo razón de peso, participaré de nuevo, y ojalá vosotros os animéis también a hacerlo. Sin embargo creo que Day of Disconnect está incompleto: debería consistir en desconectar de móvil, ordenador, televisión, consola y todo aparato que pueda ser fuente de distracción para centrarse en salir a la calle y quedar con amigos, conocer gente nueva o simplemente hacer lo que te guste. Y si alguien tiene problemas de falta de tiempo para hacer cosas, le recomiendo que pruebe a desconectar a ver qué tal le va.

Sueño 10: La casa encantada

Tuve varios pero este es el que más recuerdo.
Fecha del sueño: Noche del 13/10/2014

Me daba la impresión de estar metido en un videojuego de terror. Sin embargo, no estaba pasando miedo, pero no era por falta de motivos. Parecía como si en el fondo supiera que aquello no era real.
Estaba frente a una casa bastante grande, antigua y abandonada. Fuera de ella había un jardín, que parecía un cementerio de los típicos de un videojuego, con vallas alrededor, césped y en mitad de un bosque, aunque no tenía ni idea de qué había más allá de la casa. Todo estaba terriblemente solitario. En mis manos llevaba una escopeta.
De repente, de la nada salió algo parecido al motorista fantasma. Era básicamente un esqueleto animado con una chupa negra, de manera que solo se veía el cráneo. Iba montado en una moto bastante potente, como una Harley Davidson.
Como venía a por mí (no sé qué arma llevaba él o aquello) tuve que empezar a esquivarlo cada vez que me embestía y a dispararle. Tras un duelo no muy largo, finalmente vencí.
En ese momento llegaron más personas. Aunque no los conozco en la vida real, en el sueño eran amigos. Traían una cámara de vídeo.
Nos dispusimos a entrar en la casa. Lo primero que había después del recibidor era un salón. El suelo de toda la casa era de madera vieja y había muebles. Para estar abandonado, el lugar no tenía mala pinta. Era casi acogedor.
Éramos quizá unos 5 o 6. Dos de nosotros cogimos la cámara y fuimos explorando el resto de la casa, mientras grabábamos. En una de las habitaciones no había nada salvo un espejo. Frente al mismo, vimos a una niña vestida de blanco cepillándose su largo, liso y oscuro pelo y desapareció. Era un fantasma, seguramente lo que buscábamos allí.
De repente, vino a mi mente una imagen de mí frente a la niña. Ahora su ropa estaba rota y su cara en descomposición. Con un grito estremecedor, se abalanzó sobre mí con una velocidad increíble y una luz blanca intensa inundó el lugar. Tras acabar la visión, seguía en el mismo lugar que antes. Entonces supe que si me acercaba mucho a la niña, moriría.
Fuimos avanzando cautelosamente por cada habitación, todas casi vacías. Me di cuenta de que cada una era un poco más oscura que la anterior. Incluso llegué a pensar “a ver quién se mete ahí”.

No recuerdo nada más del sueño, no sé si porque me desperté o simplemente es una laguna.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Reflexión sobre los prejuicios

 
    Aunque esta no sea una reflexión propia como tal, es decir, es de otra persona, y mi intención original en esta página (Críticas y Reflexiones) sea escribir mis propios pensamientos, hoy voy a hacer una excepción. He leido un post sobre los prejuicios cuyo contenido me ha parecido genial y creo que ha plasmado el pensamiento de mucha gente (me refiero a los que intentamos no juzgar a otros de primeras y tener una mente un poquito más abierta) con ejemplos que vemos todos los días en cualquier lugar, por tanto es muy fácil sentirnos identificados.
    El post en cuestión es de Algo Montalvo, quien ha aportado varias cosas a este blog y me ha ayudado con el mismo, y que además su blog es muy interesante (creedme que no es por hacer la pelota ni publicidad, yo estoy en contra de esas cosas). Si no me creéis leed vosotros mismos el post: The Colors ; de paso, echadle un vistazo al resto del blog. Os recomiendo en especial el Culto a lo efímero.
    Tengo que decir que si yo hubiese escrito una crítica sobre el mismo tema, no podría haberlo expresado mejor que él ni haber tocado tantos puntos. Y una vez leído da qué pensar, ya que a pesar de no considerarme una persona homófoba ni racista, sí que es cierto que he estado en algunas de las situaciones descritas, por ejemplo, mencionar la raza de una persona como si fuese un dato relevante cuando en realidad no lo es (a no ser que se trate de una descripción física claro) o ver a dos hombres que "parecían" heterosexuales dándose un beso. Lo cual me hace reflexionar: ¿Parecían heterosexuales? ¿En qué rasgo físico de una persona me baso para definir su orientación sexual? En efecto, es absurdo, pero mi mente lo hace inconscientemente y seguro que a muchos les pasa lo mismo. ¿La razón? Los estereotipos. Aunque no nos consideremos personas con prejuicios, la sociedad está plagada de estereotipos que vemos a diario y en todas partes: vida cotidiana, cine, libros, etc. Supongo que es casi inevitable que a la fuerza, aunque no queramos, lleguemos a interiorizar algunos de esos estereotipos y los utilicemos en nuestros juicios personales, aunque eso sea un error descomunal y con ello estemos realizando juicios preestablecidos (como la palabra "prejuicio" indica) que ni siquiera son nuestros propios, simplemente "opiniones heredadas", las cuales hacen que nuestra personalidad ya se vea influida desde que nacemos, dificultando el desarrollo de nuestra individualidad.

lunes, 6 de octubre de 2014

Sueño invitado: A duermevela

Este es un sueño (brutal y genial, por cierto) que nos ha enviado Algo Montalvo, quien casualmente también es blogger y tiene una tienda, entre otras cosas. Os dejo el enlace a sus blogs aquí:
Twitter: @Algo_Montalvo
Facebook: Algo Montalvo
Muchas gracias por compartir este sueño con nosotros, es un gran aporte al blog, y me gustaría que los demás lectores se animasen y me mandaran también sus sueños, participasen en otros apartados del blog o simplemente dejasen un comentario, que siempre ayuda.
Fecha del sueño: Noche del 05/10/2014

Anoche tuve la pesadilla más inquietante y horrible que recuerdo.
Era de noche y estaba de pronto en casa de mis abuelos, en pleno campo. Está en una colina, por lo que hay cierta pendiente. Por la noche el perímetro se vuelve aterrador con la oscuridad y las ramas, y como si estar ahí solo fuera para empaparme de pánico, se van sucediendo personas desnudas de torso para arriba y en parálisis del sueño (cuando el cuerpo se inmoviliza para evitar escenificar los sueños, mientras que mentalmente estamos despiertos). Una a una. Pero se añadía algo macabro: durante esa misma parálisis, espíritus poseían a esas personas.
Yo los veía como si estuviera sobre su cama. Se convulsionaban como si fueran muñecos, intentando despertarse sin conseguirlo. Como si esos entes introdujeran la retorcida inquietud en ellos, indicando que algo sucede pero no puedes hacer nada.
Algunas tenían los ojos y la boca entreabiertos, intentando emitir algún sonido ahogado como cuando queremos gritar en un sueño y no podemos. Otros en cambio tenían unos ojos llenos de horror que me miraban fijamente, mientras intentaban gritar.
De pronto aparece mi padre en el sueño, desnudo también de torso para arriba, y mi madre dice que le nota algo extraño en la tripa. Entonces le observamos mientras bendecimos su vientre.
En ese instante despierto, y tuve que quedarme tres minutos con la luz encendida. El sueño fue tan realista y horrible que no daba crédito. Y te quedas como si esperaras algo más, como si no hubiera sido solo un sueño.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Sueño 9. En otro mundo

Fecha del sueño: 18/09/2014.
En este sueño ocurren dos cosas que nunca me habían pasado: la primera, yo como personaje no tengo la misma edad en todo el sueño; y la segunda, el protagonista del sueño no soy siempre yo (aunque no lo recuerde, sé que hay escenas en las que tomo la perspectiva de mi hermano). Es como ver una película.

La primera escena que recuerdo consiste en lo que parece un viaje familiar en coche. Nos encontrábamos mi hermano y yo en una versión de cuando éramos pequeños, quizás hace unos 10 años (tendría yo entre 7 y 12 aproximadamente). Viajábamos en un coche, el cual parecía normal y corriente, y esto lo digo por lo que pasa a continuación.
Mientras mi hermano y yo hacíamos las típicas tonterías que hacen los niños, llegamos a una ciudad y en ese momento mi padre buscaba el aeropuerto. En este punto hay una laguna.
Intentando buscarle lógica a los acontecimientos, quizás el aeropuerto no era uno normal o quizás fuera el coche y ya estuviéramos allí desde el principio, pero cuando me di cuenta nos encontrábamos en otro mundo. Debido a la enorme similitud con el nuestro, la teoría más aceptable es la de que no fuera otro planeta, sino un Universo paralelo, aunque ninguna de las dos ideas es totalmente descabellada.
No estábamos en aquel lugar por casualidad ni de vacaciones. Teníamos una misión: salvar a sus habitantes. Aunque desde fuera todo parecía tranquilo, al parecer la gente de allí estaba sufriendo por alguna razón (algún tipo de dictadura tiránica, escasez de recursos, enfermedades... no llegué a saberlo con seguridad). Para completar la misión, además de reunir información debíamos obtener cierto objeto u objetos, los cuales no recuerdo. Básicamente la misión la llevaron a cabo casi entera mis padres. Nosotros, los hijos, estuvimos la mayor parte del tiempo jugando y dando vueltas por ahí.
En una de esas vueltas descubrí que la ciudad estaba separada en dos distritos. Uno de ellos tenía una sola entrada y era totalmente subterráneo y a oscuras. Pude comprobar que los habitantes de aquel distrito eran orcos. No orcos como tal, pero eran muy parecidos: vestían igual (con taparrabos), no tenían casi pelo, su tono de piel era oscuro, grisáceo y a veces verdoso... Aquellos habitantes, aunque bastante maleducados (recuerdo que una vez entré a su distrito y comenzaron a jugar conmigo a juegos macabros y por poco me matan, menos mal que conseguí escapar), eran trabajadores y parecían vivir en paz con el resto siempre y cuando no se les molestara. Sin embargo, no eran ellos a los que veníamos a ayudar.
Después de salir de aquel agujero de ratas, conocí a una mujer (pelo castaño oscuro, largo y liso) que era doctora, no sé muy bien de qué, pero parecía una científica. Nos conocimos y nos hicimos muy amigos. Ella tenía un despacho justo al lado de la entrada del distrito de los “orcos”, pero nunca la molestaban. Muchas veces iba a su despacho y hablábamos o jugaba con ella (acordaos de que era un niño). A veces me daba bizcocho de chocolate y todo.
Mi familia y yo nos alojábamos en una habitación. Como queríamos pasar desapercibidos y teníamos material que podría ser detectado, poseíamos una manta bajo la cual todo era indetectable (no es magia, es tecnología). A mis padres apenas los veía, siempre estaban ocupados, y mi hermano iba por libre como yo.
Por lo visto pasaron años, pues yo crecí (tendría en ese momento unos 14-16 años). Un día, la doctora detectó, con un aparato que ella tenía, un material extraño (para ella, claro) que yo llevaba encima. Sin decirme nada, se fue del despacho a consultarlo con expertos. Para que yo no me fuera, me dejó varios trozos de bizcocho de chocolate, que estaban buenísimos por cierto.
Yo, que no era muy mayor, pero tampoco era tonto, sospechaba que algo no iba bien, y creo que escuché alguna conversación. Conseguí escapar de allí sin ser visto y estuve un tiempo oculto bajo la manta de mi habitación. Por lo visto ellos sabían que había personas infiltradas planeando algo, pero no sabían quiénes eran.
Un día, tiempo después de aquello, nos encontrábamos haciendo cola para alguna actividad, no sé cual. Esta vez éramos 4: mi hermano, otros dos de mi edad más o menos y yo. Los otros dos no sé quiénes eran, pero nos estaban ayudando. Quizá eran de aquel lugar y se unieron a nosotros. Como la gente de allí no nos conocía, pues siempre pasamos desapercibidos, sospechaban de nosotros. Todos. Nos miraban mal por donde íbamos.
En aquella cola solo había niños, algunos de nuestra edad y otros más pequeños. De repente uno nos tiró una zapatilla. Yo me acerqué y le pregunté de malas maneras por qué lo había hecho. No me respondió y le empujé, a lo que vinieron más a por nosotros, dispuestos a pelear. No sé si es porque nosotros 4 éramos unas máquinas luchando o simplemente los demás eran pésimos, pero no había quien nos tocara. Sin embargo, cada vez venían más y más hasta que nos vimos obligados a irnos de allí a toda prisa.
En ese momento llegó la policía de aquel lugar e hicieron una barricada con las motos para que no pudiésemos huir. Al ver tanto policía supimos al instante que sabían quiénes éramos. Por suerte encontramos un hueco y escapamos cuesta abajo, hacia la playa. Era el único camino que podíamos tomar, pero no teníamos ningún plan de huida y no sabíamos nada de mis padres.
Constantemente se nos interponían policías en el camino. Nos vimos obligados a hacerles frente. Ellos eran bastante malos peleando (o quizá nosotros demasiado buenos) porque yo solo podía tumbar a dos a la vez fácilmente y además ellos no llevaban armas. Recuerdo que yo iba con una mano metida en una zapatilla a modo de guante para dar tortas.
Así, fuimos abriéndonos paso a golpe limpio y no había quien nos parase. En un momento determinado nos encontramos cara a cara con un grupo de unos 4 policías y uno de ellos, una mujer, justo cuando iba a tumbarla me dijo en voz baja: “Sabemos que queréis ayudar”, dando a entender que no iban a detenernos pero tenía que parecer que nos estaban persiguiendo.
Por fin, llegamos a la playa y en el agua estaban mis padres con una minibalsa, esperándonos. Nos llamaron y fuimos allá. Teníamos a algunos policías detrás. Cuando llegamos a la minibalsa (porque ahí no cabían 4 personas ni de coña, pero conseguimos meternos dentro) los otros dos amigos y algunos policías nos ayudaron a salir de allí, para nuestra sorpresa. Por último, nos despedimos y la balsa fue mar adentro.
Eché un último vistazo a aquel lugar. La arena de la playa era blanca, pero el agua no era azul. En algunos tramos era verde claro y en otros dorada. Yo no tenía ni idea de cómo íbamos a salir de allí en aquella minibalsa, sin comida ni agua, con medio cuerpo en el agua y con medusas y plantas carnívoras a nuestro alrededor (una planta gigante me mordió en el hombro). Aún así confiaba en mis padres, pues ese plan era suyo y se supone que nos iba a sacar de allí.
Las moscas también eran doradas. Era un sitio diferente, pero muy parecido al nuestro. Y después de todo lo que habíamos pasado, parece que al final cumplimos con la misión.

En ese momento me despierto. ¡Justo a tiempo!

domingo, 7 de septiembre de 2014

Reflexión sobre la comunicación actual


    En esta reflexión me gustaría hablar sobre algunas consecuencias de las nuevas tecnologías. Como todos sabemos, hoy en día la gran mayoría de personas poseen un teléfono móvil, muchas veces de última generación, con Internet y todo lo que ello implica. En efecto, me refiero a aplicaciones de mensajería como Whatsapp, pero también otras como Twitter, Instagram, Facebook, etc. No cabe duda de que las redes sociales están muy extendidas entre la población ni de que casi todo el mundo tiene Whatsapp.
    Sin embargo, aunque todo esto no es malo en sí - de hecho mediante las redes sociales interaccionas con muchas personas y mediante el Whatsapp puedes hablar en el momento con cualquiera que lo tenga- , con frecuencia invade nuestra vida hasta el punto en que prácticamente dependemos de ello y en ocasiones se convierte en adicción. Este hecho tiene numerosas consecuencias. Las más inmediatas son, por ejemplo, que tus distracciones aumentan considerablemente dificultando tu concentración en una tarea concreta, y por supuesto, dispones de menos tiempo para hacer otras cosas que casi seguro son más productivas y gratificantes.
    No obstante, la consecuencia más grave desde mi punto de vista es que, si bien eres más "social" en redes sociales (valga la redundancia), lo eres cada vez menos en la calle, en la vida real. Está bien tener 500 "amigos" en Facebook, pero realmente ¿cuántos de ellos son realmente tus amigos? ¿Con cuántos de ellos hablas? ¿Con cuántos de ellos quedas en persona para hacer algo divertido o simplemente pasar el rato? Y lo más importante: cuando quedas con alguien en persona, ¿estás realmente con él/ella todo el rato? ¿Eres capaz de estar con un grupo de amigos pasándolo bien sin mirar continuamente el Whatsapp? Esta es una de las cosas que realmente me preocupan. Como sociedad, nos estamos volviendo (obviamente no todos) un tanto antisociales en la vida real, aunque luego seamos muy populares en Twitter o similares. Por desgracia, voy por la calle y mucha gente apenas mira por dónde va, apenas levanta la vista de su móvil (y aunque suene algo hipócrita, admito que yo a veces también lo hago aunque intento que no sea así). Hay cosas hermosas ahí fuera: paisajes, momentos efímeros, detalles que pasan desapercibidos para muchos, PERSONAS REALES... algunos leerán esto y pensarán "¿y qué?", pero hay más: grupos de amigos que quedan para pasarlo bien y luego están sentados en círculo, sin hablar, todos mirando las pantallas de sus móviles. Incluso he llegado a ver parejas que salen a cenar juntos y ni siquiera se miran a la cara por la misma razón. ¿Hasta dónde vamos a llegar?
    Para ilustrar todo lo anterior, os dejaré un vídeo que merece la pena ver. A mí sinceramente me llegó el mensaje, consiguió emocionarme.



    La primera frase del vídeo me encanta: "Tengo 422 amigos. Aún así, estoy solo." Apostaría dinero a que más de uno se siente así. Si es tu caso ¿por qué no haces nada por cambiarlo?
    Ahora que he mostrado el lado oscuro de este tema, debo decir que cuando salgo a la calle no es todo tan negro. Afortunadamente, no todos van mirando el móvil todo el rato. Algunos, como yo (y por supuesto otros), miran lo que les rodea: los edificios, la gente pasar, el cielo... en mi caso, por ejemplo, me gusta observar, aunque sean detalles mínimos. Cuando salgo con mis amigos por ahí, hay en realidad mucha gente divirtiéndose de verdad, dejando el móvil a un lado por un tiempo, y eso es bueno.
    Aún así, cuanto más tiempo pasemos mirando el móvil más cosas nos vamos a perder en la vida, y eso es un hecho (en el vídeo aparece claramente). De manera que os animo, al igual que en el vídeo, a utilizar menos el Internet en general y dedicar más tiempo a las relaciones interpersonales.
    Me gustaría acabar esta reflexión con algo que vi el otro día, me pareció una iniciativa muy buena. Se trata de un día (el 4 de octubre) en el que se anima a que dejemos el móvil, el ordenador, etc. y hagamos otras actividades. Nada de mensajes, nada de llamadas, nada de Internet durante 24 horas. ¿Seríais capaces de estar ese tiempo sin algo que estamos acostumbrados a utilizar todos los días?
    Yo tengo pensado participar, y os animo a que vosotros también lo hagáis. El enlace a la página donde está dicha iniciativa es el siguiente: Day of Disconnect
    Estar un día incomunicado, electrónicamente hablando, puede ser complicado. También puede ser desde el mejor día de tu vida hasta el más aburrido. Por tanto, a esta idea he decidido añadirle algo más. He pensado que ya que dejamos las comunicaciones podríamos aprovechar para hacer una quedada entre los participantes y así además tendremos la oportunidad de conocer a personas (reales) y compartir la experiencia, dedicando así más tiempo a la vida real y menos a la virtual. Como en estos momentos me encuentro en Madrid, la quedada sería aquí. Los que vivan en otras ciudades podrían venir a Madrid u organizar quedadas en sus zonas. Como ese día no podríamos utilizar el móvil, se fijaría un lugar y hora determinados de antemano y problema solucionado (eso sí, los que fueran tendrían que comprometerse a ir ya que no podrían avisar en caso de no poder).
    Los interesados por favor habladme y seguidme en Twitter (@shylosdream) ya que ahí se fijará lugar y hora de la quedada. Espero que os unáis. ¡Un saludo!

miércoles, 3 de septiembre de 2014

La cara "oculta" de la Historia

    Atención: las imágenes que veréis a continuación serán impactantes... En efecto, lo son porque apuesto a que más de uno se sorprenderá (incluido yo). Es la cara "oculta" de la Historia; la razón de las comillas es que, aunque son imágenes públicas al alcance de todo el mundo, pocos saben de la existencia de momentos como estos. Sin duda es algo que creo que todos debemos ver, ya que nos mostrará algo que no vemos con frecuencia. Es, diría yo, la prueba definitiva de que hay esperanza incluso en las peores situaciones, como son conflictos y guerras, como aparecen en el enlace siguiente.
     Por ejemplo, echad un vistazo a esta foto, en la que tres soldados alemanes ayudan a un soldado francés en la I Guerra Mundial, a pesar de que fueron enemigos en el frente de batalla. Realmente increíble.

   Viendo esto, mi pregunta es: ¿por qué no figuran momentos como este en los libros de Historia?
42 emocionantes momentos en que la compasión humana venció a la violencia

viernes, 22 de agosto de 2014

Sueño 8: El castillo y la cuba

Fecha del sueño: Noche del 21/08/2014.

Como suele ocurrir, solo recuerdo algunas partes concretas.
Era un lugar un tanto extraño: se trataba de un hotel que a su vez era un castillo medieval, exterior e interiormente.
Mi estancia allí fue de varios días, no sabría decir cuántos. Una noche me encontraba con dos amigos, Toño y Santi, hablando en un pequeño balcón. Lo único que había eran sillas, y al parecer estábamos bebidos. Era una conversación animada y con risas, y en un momento determinado Santi hizo algún comentario y Toño y yo lo cogimos en volandas llevándolo hacia dentro. El interior era de un color marrón claro, tanto paredes como suelo, un color muy parecido al de la arena, dentro de todo el castillo. En la habitación en la que estábamos no había casi nada salvo una especie de cuba en una esquina tapada con una piedra grande. Destapamos la cuba y sin pensarlo echamos a Santi dentro, entre risas. Para nuestra sorpresa, al hacer esto Santi desapareció. Dentro de la cuba era todo negro y había un vacío. Toño y yo no lo sabíamos, era como un agujero de gusano (muy típico en los castillos medievales) o simplemente era un pasadizo. Yo creí que era lo primero, y empecé a reflexionar sobre lo que habíamos hecho. Si era un agujero de gusano significaba que Santi podría estar en cualquier parte del Universo y por supuesto, si no era la Tierra, estaría muerto. En ese caso no iba a arriesgarme a meterme en la cuba por lo que pudiese pasar, pero me preocupé muchísimo y pensé que quizás habría matado a mi amigo. En cambio Toño apenas le dio importancia. El estaba ahí sentado como si nada.
A la mañana siguiente, en la recepción del hotel había unos franceses que estaban a punto de irse. Allí también estaban mis padres, mis abuelos y mi tía, por alguna razón. Como mi tía conocía el lugar, le pregunté si sabía algo sobre la cuba. Ella me llevó a otra sala muy parecida a la de la noche anterior donde había otra cuba cerrada. Pero allí no había nadie, así que no me servía de nada. Pensé que seguramente Santi no habría ido a parar allí.
Por la tarde, fui a una sala donde había una barra. Detrás de dicha barra estaba una chica a la que yo conocía, un poco más pequeña que yo (cosa de un año o así). Era la hija del dueño, quien por cierto estaba forrado de dinero. La chica tenía el pelo semilargo, rizado y ojos marrones. Era guapa en mi opinión.
Le dije que tenía que hablar con ella y la llevé a un salón contiguo donde había bastante gente charlando en sofás y bebiendo. La chica y yo nos sentamos en un sofá y empecé a contarle que estaba muy preocupado, que Santi estaba desparecido... Pero justo en ese momento vi delante de mí en otro sofá a nada menos que... ¡Santi! Me quedé perplejo. Él me miró y se notaba en su mirada que estaba cabreado.
Lo primero que le dije fue “¡Yo no fui! ¡Fue idea de Toño! ¡No lo sabíamos!”. Él me miró con cara de incredulidad y me dijo “Ya, seguro”, y se marchó.
Sabía que Santi estaba cabreado conmigo por lo que le hicimos, pero ir a hablar con él en aquel momento no sería buena idea. Prefería esperar a que las cosas se calmasen. Tranquilizado por saber que seguía vivo, empecé a coquetear con esta chica y ella sorprendentemente me seguía el rollo (al parecer en los sueños estas cosas se me dan muy bien jeje).
Lo siguiente que recuerdo es estar en una especie de salón de actos con muchos asientos. El dueño del hotel iba a dar una conferencia, y su hija estaba sentada a mi lado.

En ese momento me despierto. Una pena.

miércoles, 13 de agosto de 2014

El mundo necesita más cartas de amor

    

    Esta es una muestra de cómo un pequeño gesto puede alegrar el día de otra persona e incluso de ti mismo/a, para llenarnos de optimismo, sentirnos humanos y un poco más felices. Esta persona, llamada Hannah, decidió escribir cartas de amor a todos los que no se sintiesen bien, a quien lo necesitara o simplemente a personas al azar.
    Descubrió que no solo ayudaba a los demás animándoles, sino que también su propia tristeza desaparecía. Desde entonces, se ha dedicado a escribir y repartir estas cartas por todo el mundo.

jueves, 7 de agosto de 2014

Rescate en el Metro

    Una vez más nos encontramos con una acción inspiradora. Y es que cuando las personas nos unimos por una causa podemos mover montañas, literalmente. Este es un claro ejemplo. El vídeo a continuación muestra cómo un hombre queda atrapado en el Metro de Australia en el hueco entre tren y andén, y la multitud se une para rescatarlo. Simplemente hermoso.
 

sábado, 26 de julio de 2014

Sueño 7: De pueblo en pueblo con "Agrotour".

Un sueño bastante extraño. Fecha del sueño: noche del 25/07/2014.

Lo que relataré a continuación no es todo lo que soñé esa noche, sino solo una parte. De lo anterior solo recuerdo partes sueltas y no muy coherentes (parecido al típico sueño en el que vas desnudo por la calle).
Era una noche cerrada, con un poco de niebla y una brillante luna iluminaba el suelo. Un grupo de amigos y yo salíamos de fiesta y fuimos a parar a un pueblo (no sé el nombre). Llegamos en un tranvía al que nosotros llamábamos metro, como el de Madrid, solo que este no era subterráneo (al menos no en este tramo). El pueblo estaba a 4 o 5 minutos andando desde la parada del tranvía.
El pueblo en cuestión era más bien un poblado de la Edad Media, con tabernas y comercios en la calle- si alguno ha visto o jugado al Skyrim, el escenario es muy parecido. Aquella noche había mucha fiesta y muchos jóvenes como nosotros. Aunque era como una aldea de hace siglos, la gente era moderna y todos teníamos smartphones con whatsapp y demás.
En un momento determinado, dijimos de irnos y comenzamos a marcharnos. Un amigo propuso ir a otro pueblo llamado “San José”.
-¿San José de la Montaña o San José de la Vega?- pregunté yo, refiriéndome a dos pueblos de Murcia que conocía bien.
-No, no... San José Digital- respondió mi amigo.
-¿San José Digital?¿Y eso dónde está? Es la primera vez que oigo ese nombre.
Sin tener mucha idea de dónde estaba aquel pueblo, mi amigo lo buscó en Google Maps sin demasiado éxito. Así que decidimos preguntarle a la gente que había por allí, que eran muchos.
Nos acercamos a un grupo de rusos que hablaban español, entre los cuales reconocí a alguno de cuando viajé a Rusia (en la vida real). Estaban sentados en una mesa grande bebiendo cerveza y hablando entre ellos. Un amigo le preguntó si sabía dónde estaba el pueblo. El ruso le reconoció de haberlo visto antes y le dijo “¿Tú eres el de los bloques?”, haciendo un gesto que sugería alguna acción que hizo mi amigo que requería de mucha fuerza. Este asintió pero sin mucho entusiasmo. Tras un rato charlando no obtuvimos información sobre lo que queríamos y seguimos el camino.
A la salida del pueblo nos encontramos con un grupo de excursionistas (sí, a esas horas) con mochilas que también iban buscando un lugar. Entre ellos había un par de chicas con las que no dudé en empezar a hablar. Eran bastante simpáticas y una de ellas también iba a San José Digital, pero no tenía ni idea de dónde estaba.
Estuvimos largo rato hablando y finalmente nos despedimos y decidimos coger el “Agrotour”, que era como una especie de tranvía nocturno con recorridos especiales. Allí ya le preguntaríamos al conductor. Comenzamos las despedidas con un abrazo. A la chica con la que estaba hablando al final la iban a recoger sus padres. Le pedí el Twitter (o Instagram, no estoy seguro) a las dos y eran (atentos a los nombres): @espasa y @marialadeficiente (qué se le va a hacer). Al final una cosa llevó a la otra y acabamos acompañando a esas dos chicas a donde les iban a recoger sus padres, dejando a nuestros amigos atrás con los excursionistas (solo me acompañaba mi amigo Wolff). Cuando llegaron sus padres empezaron a hacer insinuaciones sobre quién era yo del tipo “no sabía que fueras acompañada”. Su hermano pequeño también iba con ellos y empezó a decir que por qué no me llevaban a mí también. Se fueron todos a pedir algo de comer, y entonces me acerqué a la chica y le pregunté si al final me podían acercar o no. Su padre oyó la pregunta y me dijo “espérate a que comamos”. Dando por hecho que nos iban a llevar, mi amigo y yo volvimos para avisar a los demás. Al llegar al lugar donde estábamos antes no había nadie. No entendíamos nada. No nos habían avisado. Nos preguntamos si habían cogido el tranvía sin nosotros, pero luego recordamos que todavía no había pasado. Empezamos a correr buscándolos fuera del pueblo, donde se empezó a formar una niebla. A nuestra izquierda había unas tuberías metálicas de color amarillo y más adelante vimos las vías del tranvía donde no había nada ni nadie. Todo estaba desolado y silencioso. En la oscuridad, distinguimos una silueta paseando a dos lobos, pero al acercarnos a ella desapareció de repente y solo quedaban los dos lobos con las correas arrastrando.
Detrás de los arbustos comenzaron a acecharnos otros lobos. Mi amigo y yo cogimos unos palos que había y apretamos el paso. Entonces vi un lobo con un pelaje amarillo que me llamó mucho la atención y me acerqué a él, pero saltó sobre mí y casi consigue morderme. Sin embargo, aunque nos acechaban no nos volvieron a atacar.
En ese momento amanecía y se veía la luz del sol. Llegamos justo a un pueblo debajo de nosotros (nos encontrábamos en una colina) en el que todo el mundo iba vestido de campesinos, como en la Edad Media. Decidimos bajar a preguntarles si habían visto a nuestros amigos, olvidándonos completamente de las chicas.

Justo cuando estábamos bajando la colina, se acabó el sueño.

miércoles, 23 de julio de 2014

"Hoy me muero".

    Esta es una inspiradora y muy emotiva historia capaz de conmover el corazón de casi cualquier persona. Y como siempre se ha dicho, una imagen vale más que 1000 palabras.
    Trata sobre un perro que, diagnosticado con cáncer, su familia toma la dura decisión de sacrificarlo para evitar su intenso sufrimiento. Pero antes de ello, le hacen fiesta de despedida e intentan darle el mejor día de su vida.

    Enlace a la noticia: "Hoy me muero": la emocionante fiesta de despedida de un perro con cáncer. 

domingo, 13 de julio de 2014

Crítica a los exámenes tipo test

    

    Actualmente, en las carreras universitarias hay una elevada tendencia por parte de algunos departamentos de escuelas y facultades a poner exámenes con preguntas de tipo test. Como esta crítica no se aplica en todos los casos, definiré aquellos para los que lo que voy a escribir a continuación es o puede ser cierto.
    En las carreras de ciencias, en general, los exámenes de tipo test NO sirven para medir conocimientos. Mi caso es bastante concreto: estoy estudiando Ingeniería Aeroespacial en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio, en la UPM. Pues bien, por lo que he podido comprobar a través de lo que me han dicho compañeros de otras escuelas/facultades y/o universidades, por lo visto en la mía los departamentos tienen un especial interés en los exámenes tipo test. ¿Por qué? Bueno, realmente no me gusta decir cosas de este tipo, pero desde mi punto de vista parece que la respuesta es: primero, porque los tests los corrige una máquina y de esta manera los profesores ahorran un tiempo y un trabajo importantes; y segundo, porque el sistema está hecho de tal forma que los tests, contrariamente a lo que todos habremos pensado alguna vez, son más difíciles de aprobar y así hay más suspensos y por tanto, más matrículas a pagar al curso siguiente, es decir, más dinero para los bolsillos (los nuestros no, desde luego, nosotros nos arruinamos).
    Pongamos algunos ejemplos concretos, porque al fin y al cabo de eso se trata. En mi caso, todas las asignaturas de primer curso, salvo dos, tenían un sistema de evaluación basado en exámenes de tipo test. Dichos exámenes tienen la característica de que tienes que elegir la respuesta correcta entre varias, y si fallas, te restan puntuación (encima). Dichas preguntas no suelen ser fáciles y en ocasiones pueden ser tramposas o haber dos respuestas que se parecen mucho.
    En mi opinión, en asignaturas como Matemáticas, Física y todas aquellas en las que se requiera de un procedimiento razonado para resolver problemas, no deberían existir preguntas tipo test salvo en teoría.
La explicación de esto es muy simple: la finalidad de hacer una carrera es aprender, y por tanto los exámenes deben ir encaminados a evaluar conocimientos. Si una pregunta de test es un problema, lo único que se valora es si el resultado está bien o mal. Sin embargo, para llegar a ese resultado hay un procedimiento en ocasiones largo, que no se evalúa y eso en mi opinión es un error descomunal, ya que si durante el procedimiento te equivocas en un solo detalle ya está todo el problema mal. Pero lo cierto es que el problema comprende todo el conjunto: planteamiento, desarrollo y resultado. Por tanto el hecho de que solo se valore el resultado, que es un tercio del problema, es equivalente a valorar solo una tercera parte de los conocimientos que el alumno posee sobre ese tema y asignatura, desde mi punto de vista.
    Por otra parte, a los profesores se les paga un salario por realizar su trabajo, que es dar clase y ponerse a disposición del alumno en tutorías. Ese salario incluye o debe incluir la corrección de exámenes, ya que hay algunos departamentos que lo hacen a mano y cobran lo mismo trabajando más. Si ahora ellos no corrigen exámenes porque lo hace una máquina, entonces quizás deberían bajarles los sueldos ya que tienen menos trabajo que realizar (no soy partidario de esta medida pero puede que poniendo las cartas sobre la mesa los profesores se den cuenta de lo que es mejor para el alumno, que es lo que se debería hacer).
    También está presente el hecho de que cualquier alumno, sin haber ni siquiera estudiado, puede marcar opciones al azar y con suerte aprobar. No es muy común, pero en más de una ocasión alumnos que no han estudiado han aprobado exámenes tipo test por esa razón, y sin embargo alumnos que sí se lo han preparado (a mí me ha pasado muchas veces) suspenden por alguna tontería, y esto me parece muy injusto.
    No obstante, en asignaturas o partes de asignaturas meramente teóricas, desde mi perspectiva el sistema tipo test sí que funciona en este aspecto. Y en este caso sí se evalúan conocimientos, generalmente (claro, si las preguntas son demasiado enrevesadas no lo considero medir conocimientos en absoluto).
   Por todo lo anterior, personalmente sostengo que en general, en asignaturas técnicas y cuando se trata de partes no teóricas, los exámenes tipo test son un sistema injusto y no sirven para evaluar los conocimientos del alumno. Esto puede tener como consecuencias que los futuros ingenieros sean ignorantes e inadecuados para realizar su trabajo, ya que no se les habrá enseñado a razonar adecuadamente, solo a "aprobar tests".

Sueño 6: El Paraíso y El Fin del Mundo

Fecha del sueño: noche del 21/06/14.
He estado más de un año sin escribir ningún sueño. Y no es que no los haya tenido. Al contrario, he tenido muchísimos. El problema es que de los pocos que me acordaba al despertarme no tenía tiempo de escribirlos o bien pensaba que no merecían la pena. 

Este sueño tiene dos partes. En realidad son dos sueños, pero el escenario de los dos es muy parecido. Como siempre, hay lagunas y nunca recuerdo el sueño completo.
Primera parte. El primer recuerdo es de una especie de sala en un edificio. Había varias personas: 3 chicos más o menos de mi edad, una chica, mis padres (no sé qué hacían allí) y varios adultos más que no sé quiénes eran, y tampoco creo que tenga importancia. La chica es la única que recuerdo físicamente: de mi estatura más o menos, delgada, pelo más bien largo, liso y castaño oscuro, ojos marrones. Era bastante guapa.
Al parecer los jóvenes empezábamos ese día a trabajar en aquel lugar, que era como una fábrica. No recuerdo cuál era nuestro trabajo, puede que empaquetar objetos, y uno de nosotros estaba en una sala contigua con una máquina que no sé lo que hacía, pero por una especie de cinta transportadora llegaban paquetes de aros de chocolate, tipo “Filipinos”. De vez en cuando yo iba a la otra sala y hablaba con el chico, las conversaciones no me acuerdo. De los que había en el sueño, salvo mis padres, creo que no eran personas que conociese en la vida real (ni siquiera sabía sus nombres).
Mientras trabajábamos, mis padres y los demás estaban observándonos y hablando entre ellos. Nosotros estábamos en lo nuestro, y los dos chicos que estaban en mi sala no paraban de coquetear con la chica, mientras yo permanecía callado. Ella se reía pero no parecía que le gustase ninguno. Entonces, no sé cómo surgió la conversación pero la chica se interesó por mí, ya que no decía nada. Salió el tema de que los otros tonteaban con ella y me preguntó por qué yo no. Entonces yo le dije, textualmente, y acercándome a ella con una sonrisa: “¿Qué pasa? ¿Que porque ellos tonteen contigo y yo no, quiere decir que no me gustas?” A lo que ella sonrió y entonces nos besamos, sin más (sí, delante de mis padres y todo eso, que los sueños no me los invento yo, al menos no conscientemente). Poco después mis padres empezaron a discutir con otros por alguna cosa y yo les dije que sería mejor que se fueran, no vaya a ser que perdiese mi trabajo. Ellos se marcharon y los demás adultos también.
A partir de aquí el sueño es un poco difuso, y lo que viene a continuación no sé si es un sueño dentro del sueño o simplemente un cambio brusco de escenario. Lo que sí sé es que esa noche nos quedamos a dormir en la misma sala todos los trabajadores. Me llegan imágenes a la mente de la chica conmigo, juntos, hablando.
Lo siguiente que recuerdo es una especie de océano, con un agua cristalina, clara, no muy profunda, y un día soleado. Estábamos la chica, un chico que en el sueño era mi amigo y yo. Supuestamente la chica y yo estábamos juntos como pareja. Nos encontrábamos en el extremo de una especie de túnel de paredes blancas, en forma de U y lleno de agua. Todos lo atravesamos: nos sumergimos y salimos al otro extremo, donde estábamos a plena luz del día en lo que parece ser en medio del océano. Comenzamos a nadar bajo el agua mirando el fondo, como si buceáramos (pero sin equipo de buceo, íbamos en bañador). De repente, bajo nosotros apareció un banco de peces muy grandes, casi de nuestro tamaño. Parecían tiburones pero también tenían pinta de inofensivos. Nadábamos junto a ellos y no ocurría nada. En ese momento pasamos por un túnel rocoso, y por alguna razón yo me retrasé con respecto de los demás. Al salir a la superficie, la imagen que vi era unas rocas que sobresalían por encima del agua unos cuantos metros, y yo estaba sobre ellas. Debajo de mí había una especie de pozo grande lleno de estos peces, y más allá estaba el océano abierto. El sueño en este punto comienza a desvariar y a regresar hacia atrás en el tiempo, y no soy capaz de sacar nada con sentido de lo que ocurre.
Segunda Parte. Me desperté en la fábrica, en la misma sala de antes. No había nadie y estaba todo hecho un asco, abandonado. Abrí una puerta y detrás había un balcón que daba a la calle. Lo que vi me dejó impactado: una ciudad completamente en ruinas. La mayoría de los edificios estaban destrozados, la gente vivía como vagabundos en las calles. Entonces llegué a la conclusión de que había estado dormido mucho tiempo, o bien no recordaba nada de lo que pasó antes de despertarme y todo lo demás lo había soñado. Pero sabía que algo sí que era real: la chica. “Tengo que encontrarla”, me dije. Ni siquiera sabía si seguía viva ni cuánto tiempo había pasado desde la última vez que la vi. Pero tenía una corazonada y quería encontrar respuestas. En ese momento, cual superhéroe, me lancé a la calle desde lo que parecía ser por lo menos un quinto piso. Pero antes de llegar al suelo extendí los brazos y planeé. Un hombre me vio y comenzó a aplaudir, como queriendo decir “ese es el que salvará esta ciudad”.


Recorrí las calles en busca de algo conocido, y entonces llegué a una casa, medio derruida pero aún en pie. Esa casa me resultaba muy conocida, y pensé: “¿será mi casa? ¿Será la casa de ella?” Dentro de la casa había alguien. Llamé a la puerta. Me abrió una cara familiar, creo que era el amigo con el que había estado en el sueño. Me dijo “¡cuánto tiempo!”. Por lo visto habían pasado años pero yo seguía igual de joven por alguna extraña razón. Me pregunté qué habría sido de ella. Pero primero debía enterarme de todo lo que había pasado y de las cosas que no recordaba. Mi amigo empezó a contármelo todo mientras íbamos caminando por la calle en busca de más cosas conocidas. Pero antes de enterarme de todo eso, se acaba el sueño. ¡Qué mala suerte!